Fotos chistosas de el america

Date: 22.10.2018, 18:56 / Views: 92435


COMO LLEGAR

Salimos de Györ hacia el nordeste por la ruta 1. Unos pocos km más adelante, antes de llegar a la población de Gönyü, esta carretera vira al este y va al encuentro del río Danubio, el cual nos acompañará ya el resto del trayecto. Aquí, y ya durante muchos kilómetros, el carismático río Danubio sirve de frontera entre Eslovaquia y Hungría. En Gönyü paramos a comer en el restaurante-pensión , situado junto a la ruta 1, donde disfrutamos de una comida casera típicamente húngara (buenísimo el guisado de ternera con paprika).

Recorridos unos 50 km desde Györ, y pasado el pequeño núcleo de Almasfüzitö, dejamos la ruta 1 para enlazar con la ruta 10, la cual discurre aún más pegada al Danubio si cabe. Y unos 10 km antes de llegar a Esztergom, en la población de Tát, la ruta 10 se transforma en la 11, la cual nos conduce directamente a la ciudad de Esztergom, nuestro destino final en esta jornada.

Siguiendo esta ruta son 93 km desde Györ a Esztergom. Y la distancia entre Esztergom y Budapest es de 48 km por la ruta 10.

DORMIR Y COMER

En Esztergom nos alojamos en la casa de huéspedes (c/ Jókai, 41 - Esztergom; tel. 06 70/9 459-798). Pagamos 7.820 Ft (unos 30 €) por una habitación doble con baño privado, wi-fi gratis y aparcamiento para el coche. Su propietaria, Linda, es muy simpática y atenta en todo. Muy recomendable. Este alojamiento se encuentra situado en la zona sur de la ciudad, a 1.5 km de la Basílica.

En el bar-cafetería Napos Oldal Kavézo (Széchenyi tér, 24 - Esztergom) se puede comer un tentempié, desayunar o simplemente tomar algo. Y para un café y pasta a media tarde o para el desayuno nada mejor que la Szamos Cukrázsda (c/ Vörösmarty, 2 - Esztergom).

COSAS A VER

. La ciudad de Esztergom se encuentra a unos 46 km de distancia al noroeste de Budapest, la capital húngara, y está situada en la orilla derecha del río Danubio, el cual forma aquí frontera con Eslovaquia. Esztergom fue la capital húngara desde el s. X hasta mediados del XIII, cuando el rey Béla IV de Hungría movió la capital real a Buda, en la actual Budapest.

Vista de la Colina del Castillo (Esztergom)

Vista de la Colina del Castillo (Esztergom)

Esztergom ofrece numerosos puntos de interés al visitante gracias a su gran patrimonio cultural y artístico, secular y religioso, pero sin duda el más visible de todos es su enorme , la mayor de todas las iglesias en Hungría,y el edificio más alto del país, con sus 118 m. de largo, 49 m. de ancho y una altura total de 100 m. Es visible desde muchos kilómetros a la redonda. El edificio actual fue construido entre 1822 y 1856. En el interior quizás lo que más destaca es la Capilla Bakócz, construida por maestros italianos en1506-1507 con mármol rojo, donde encontramos paredes adornadas con motivos renacentistas de la Toscana. Por otra parte, la enorme pintura que hay sobre el altar mayor, con unas dimensiones de 13.5 por 6.6 metros, está considerada la más grande del mundo pintada sobre un solo lienzo. También hay una gran cripta donde están enterrados los últimos arzobispos. Pagando 250 Ft se puede subir hasta la cúpula (72 m. de altura) para disfrutar de las vistas sobre la ciudad, el Danubio y los alrededores.

En la misma colina donde se encuentra la Basílica, llamada Colina del Castillo, se encuentra el Museo del Castillo (entrada: 800 Ft), situado sobre los restos del que fue el Palacio Real (s XII) y que muestra restos arqueológicos de la zona. A los pies de la colina y junto a la orilla del llamado Pequeño Danubio, un afluente del río Danubio, se encuentra el llamativo barrio de Viziváros, formado por edificios de colores pastel, como el que aloja el Museo Balint Balassi o la iglesia Viziváros Plevania, ambos del s. XVIII, o el antiguo Palacio del Obispo, el cual aloja ahora el . En resumen, vale la pena vagar por las calles de Viziváros para descubrir los bellos rincones que atesora, incluidos los bellos jardines que hay junto al río.

También es muy recomendable cruzar a pie el puente Mária Valéria sobre el río Danubio y que sirve de frontera con Eslovaquia (al otro lado se encuentra la ciudad eslovaca de Stúrovo), porque desde el lado eslovaco hay unas magníficas vistas sobre Esztergom en general y la colina del Castillo y la Basílica en particular. Al principio del puente hay una pequeña oficina de cambio de moneda.

COMO LLEGAR

Abandonamos Esztergom siguiendo la ruta 11 hacia el nordeste. La carretera continúa bordeando el río Danubio y durante unos 10 km también seguimos viendo territorio eslovaco al otro lado del río. Unos 25 km después de salir de Esztergom llegamos a Visegrád, donde paramos para visitar este pequeño pero interesante pueblecito.

Acabada la visita a Visegrád continuamos por la ruta 11 hacia el este, siguiendo la curva del Danubio en esta región. Al llegar a la población de Tahitótfalu, a unos 14 km de Visegrád, nos desviamos a la izquierda siguiendo las indicaciones a Vác. Cruzamos un brazo del río Danubio a través de un puente que nos conduce a la enorme isla de Szentendre, formada por un terreno llano confinado entre el propio río Danubio y uno de sus brazos.

Cruzamos esta isla de oeste a este por una estrecha carretera local de unos 5 km que finaliza en el embarcadero del ferry a Vác, ciudad situada al otro lado del río Danubio. Hay un ferry aproximadamente cada 30 minutos/1 hora (dependiendo del tráfico), desde el amanecer hasta el atardecer. La bonita travesía sólo dura unos 5 minutos. Embarcarnos en él nos cuesta 2.400 Ft (1.560 Ft del coche + 420 Ft por cada uno de nosotros), lo cual puede parecer caro, pero es que no hay ningún puente para cruzar el Danubio hasta casi llegar a Budapest, si no es tomando la autopista M0, y eso supondría dar un rodeo de unos 80 km para llegar a Vác subiendo por el otro lado del Danubio desde Budapest.

Una vez desembarcamos en el embarcadero de Vác enlazamos con la ruta 2 hacia el norte. Pasado Rétság dejamos la ruta 2 y continuamos por la 22 hacia el nordeste hasta llegar a la población de Szécsény, donde nos desviamos a la derecha por una carretera local que arranca de la calle Kossuth. Al cabo de unos 8 km encontramos la aldea de Nagylóc y siguiendo otros 7 km encontramos el desvío a Hollókö. Otros 2 km por una estrecha carretera local nos conducen al pueblecito de Hollókö, final de nuestra etapa de hoy.

Desde Esztergom a Hollókö, siguiendo la ruta explicada, hay un total de unos 122 km.

DORMIR Y COMER

En Hollókö nos alojamos en (Rakoczi út. 13 - Hollókö; tel. 06-20-379-6132), una casa de huéspedes donde pagamos 8.500 Ft por una habitación doble con baño privado. La habitación estaba muy bien, además de ser acogedora y muy nueva. Muy recomendable. Y como en la gran mayoría de alojamientos en este viaje nosotros éramos los únicos huéspedes en la casa.

En Hollókö no hay mucha oferta de restaurantes y los pocos que hay parecen cerrar cuando se van los turistas que vienen durante el día para la visita, por lo que para cenar, en el caso de os alojéis aquí, como fue nuestro caso, la cosa está complicada.

Disponiendo de coche nosotros optamos por ir hasta la población de Szécsény, a 17 km, para tener más donde escoger. Finalmente elegimos el restaurante de la (calle Ady Endre, 14), un lugar agradable y donde comimos bastante bien. En Szécsény también encontraréis un supermercado de la cadena donde poder comprar algo para el desayuno (en la casa donde nos alojamos había un comedor con microondas, platos, cubiertos, etc).

Por otra parte, en la calle principal de Visegrád hay unos pocos restaurantes donde comer, como el o el Siraly Kavezó, este último con una estupenda terraza donde tomar algo si el tiempo acompaña.

COSAS A VER

. La minúscula población de Hollókö (menos de 500 habitantes) está situada en el norte de Hungría, unos 91 km al nordeste de Budapest, en un valle de las montañas Cserhát que está rodeado por suaves lomas. Desde el punto de vista etnográfico, la población de Hollóko ha sido tradicionalmente Palóc, un subgrupo étnico de los Magiares con tradiciones y dialecto propio.

Siendo Hollókö tan pequeño la verdad es que se puede ver todo en un máximo de medio día. Otra cosa a tener en cuenta es que Hollókö tiene pinta de ser un lugar bastante turístico, por lo que durante el día y en temporada alta la visita puede llegar a ser bastante agobiante por la concentración de visitantes en sólo un par de pequeñas calles. Por ello, para disfrutar del pueblo con tranquilidad es mucho mejor ir a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde

Aldea antigua de Hollókö

Aldea antigua de Hollókö

Patrimonio de la Humanidad Aldea antigua de Hollókö y alrededores (declarada Patrimonio de la Humani- dad por la Unesco en 1987). Hollókö, que se desarrolló sobre todo en los siglos XVII y XVIII, es un magnífico ejemplo de hábitat tradicional, conservado a propósito, y constituye un testimonio vivo del modo de vida rural previo a la revolución agrícola que trajo el s. XX.

Para el visitante el atractivo de la parte vieja es, sin lugar a dudas, su arquitectura tradicional rural. A ambos lados de sus dos calles adoquinadas se distribuyen las bonitas casas encaladas, con porches de madera tallada y tejados de teja roja. Ya casi nadie vive aquí y ahora varias casas albergan tiendas de artesanía. Debido a la abundante presencia de madera en su construcción, Hollókö ha sufrido numerosos incendios a lo largo de su historia, el último en 1909, pero sus habitantes la han reconstruido cada vez tal cual estaba, de acuerdo con las técnicas de la arquitectura rural Palocz.

Entre las casas tradicionales destaca su pequeña iglesia de madera, consagrada en 1889. También hay varios pequeños museos, cuyo mayor interés es el edificio en sí. Quizás el más interesante de ellos el Village Museum (c/ Kossuth Lajos, 82; entrada: 250 Ft).

Por tanto, vale la pena pasear con tranquilidad por las dos únicas calles e irse fijando en las casa tradicionales y sus detalles constructivos y decorativos. Nuestra visita coincidió con la última hora de la tarde y el color de los rayos de sol, anaranjado primero y rojizo después, sobre las casas propició una atmósfera mágica.

Otro sitio de interés es el castillo de Hollókö, el cual se encuentra sobre una colina de 365 m. de altura. Fue construido a finales del s. XIII, capturado por los turcos en el s. XVII y parcialmente destruido a principios del s. XVIII, aunque la parte exterior se conserva casi intacta. Se puede visitar el interior del castillo (entrada: 600 Ft), pero su verdadero interés actual son las extraordinarias vistas sobre los alrededores: montañas, bosques y campos sin casi ningún rastro de presencia humana. En cualquier caso, tanto si se entra en el castillo como si no, es igualmente recomendable subir hasta lo alto de la pequeña colina que hay junto al castillo, ya que desde su cima se disfruta de unas impagables vistas (básicamente las mismas que desde el castillo, pero desde un punto algo más elevado y además con el plus del propio castillo en primer plano). Para llegar al castillo basta con tomar el camino (c/ Josef Attilla) que parte de delante del cementerio de Hollókö y caminar unos 500 metros.

. La pequeña población de Visegrád se encuentra en el norte de Hungría, junto a la orilla derecha del río Danubio, el cual forma aquí frontera con Eslovaquia. Nosotros hicimos una breve visita a Visegrád yendo en ruta desde Ezstergom a Hollókö, encontrándose a unos 25 km al este de Esztergom siguiendo la ruta 11.

De las cuatro poblaciones más importantes que se encuentran en la llamada Curva del Danubio esta es la que cuenta con más historia, siendo además famosa por albergar los restos del palacio de verano del rey Matthias Corvinus de Hungría y por la ciudadela medieval, entre otros.

Palacio Real de Visegrád (Visegrádi királyi palota). Se empezó a construir en 1320, cuando el rey húngaro Charles Robert movió la corte real a Visegrád. Posteriormente el rey Segismundo amplió el palacio original y le añadió más patios y jardines. Luego, tras unos años de abandono, algunos edificios del palacio fueron bellamente reconstruidos en estilos gótico tardío y renacentista por el rey Matías tras su boda con Beatriz de Aragón en 1476. Durante la ocupación turca el palacio fue olvidado y en el s. XVIII la mayoría de sus 350 habitaciones estaban ya en estado ruinoso. En las últimas décadas se ha acometido un importante trabajo de reconstrucción.

Vista de Viségrad y la Curva del Danubio

Vista de Viségrad y la Curva del Danubio

Lo que se puede ver ahora es la reconstrucción de una pequeña parte del palacio original, pero aún y así la visita vale la pena y es interesante. La entrada al Palacio Real cuesta 1.100 Ft/persona. Se encuentra situado no muy lejos del embarcadero del ferry.

Ciudadela de Visegrád (Fellegvár). Fue construida en el s. XIII y servía para proteger el valle del Danubio y la ruta comercial entre Buda y Esztergom. También albergó las joyas de corona húngara hasta la invasión turca.

Actualmente hay en su interior una muestra de fotografías sin mucho interés, siendo quizás sus vistas privilegiadas sobre Viségrad, las montañas Börzsöny y el río Danubio la única motivación para querer entrar en la ciudadela. De todos modos, si os queréis ahorrar los 1.400 Ft de la entrada también se puede disfrutar de estas extraordinarias vistas desde un mirador que hay junto a la carretera que sube a la ciudadela, poco antes de llegar a ella.

La ciudadela de Visegrád está situada sobre una colina de 350 m. de altura y se puede llegar a ella en coche por una carretera de 5 km que cruza el pueblo o bien andando por un camino de casi 2 km, indicado como Kálvária sétány, y que parte de detrás de la iglesia del s. XVIII que hay en Fö tér.

COMO LLEGAR

El trayecto por carretera entre Hollókö y Budapest, evitando autopistas de peaje, supone una distancia de 100 km. Nosotros salimos de Hollókö y al cabo de 2 km enlazamos con la bonita carretera local que va de Szécsény a Pázstó y la tomamos en dirección sur. Unos 16 km después, al llegar a la altura de Pázstó conectamos con la ruta 21 que va hacia el sur y tras recorrer 27 km llegamos a la población de Hatvan. Aquí tomamos la ruta 3 hacia el oeste.

Al cabo de unos 28 km, siguiendo por la ruta 3, pasamos por Gödöllö, donde podemos ver de pasada su espectacular (se trata de un palacio real e imperial construido en el s. XVIII, famoso por ser el preferido de la reina Isabel de Hungría, y que es uno de los más importantes y más grandes de todos los palacios de Hungría). Y unos pocos kilómetros después de Gödöllö, en Mogyoród, podemos ver los accesos al , donde se llevan a cabo pruebas de Fórmula 1 y de motociclismo.

Y poco después ya llegamos al gran Budapest, donde encontramos las primeras retenciones. Vamos siguiendo las indicaciones Centrum y utilizando la lógica (!!) llegamos hasta el puente Elizabeth, encadenando calles y avenidas como las de Kerepesi, Rákóczi, Kossuth Lajos y finalmente Szabad Satjó, ya en el centro de Budapest. Cruzamos el puente sobre el río Danubio y pasamos al lado de Buda, dejando atrás el de Pest, para dirigirnos al hotel que tenemos reservado.

DORMIR Y COMER

En Budapest nos alojamos en el (Bem Rakpart 16-19 - Budapest; tel. 0036 1 487 9 487). Es un hotel de 4 situado frente al río Danubio, en el lado de Buda, a sólo 500 m. del puente Szechenyi. Pagamos 63 € la noche por una habitación doble con todas las comodidades y amenities de un hotel de estas características (wi-fi gratis), pero sin desayuno. La habitación era muy acogedora y las instalaciones del hotel bastante nuevas y más que correctas. Recomendable.

Podéis encontrar ofertas y comparar precios de alojamiento en Budapest a través del buscador .

En el apartado de restaurantes la verdad es que de los restaurantes de Budapest que probamos ninguno de ellos nos convenció lo suficiente para recomendarlo aquí. De todos modos podéis mirar la página , un listado de restaurantes con opiniones de viajeros, y escogéis vosotros mismos.

En cuanto a bares y cafés, en la plaza Ferenc Lizst hay numerosos cafés con agradables terrazas exteriores donde tomar algo. Para un postre o un ligero tentempié en la zona de Buda recomendamos (Batthyány tér, 5), donde sirven unos estupendos pancakes muy buenos y que cuestan 170 Ft. Un buen sitio para un tentempié o una bebida en el Barrio del Castillo es la Kruscanda Korona, con una terraza exterior donde ver el trasiego de gente. En la sección Cafés históricos de Budapest, al final de esta página, tenéis los mejores cafés de la ciudad donde, además de tomar algo, podréis disfrutar de la historia y clase del sitio en sí.

COSAS A VER

. Budapest es la capital de Hungría y la mayor ciudad del país en población y tamaño. La actual Budapest, la cual se extiende a ambas orillas del río Danubio, es el resultado de la unificación el 17 de Noviembre de 1873 de Buda y Óbuda en la orilla oeste del río y Pest en la este. A su vez la zona de Buda incluye el distrito histórico del Barrio del Castillo, la parte más antigua de la ciudad.

Budapest está considerada, creemos que merecidamente, como una de las ciudades más bellas de Europa. Entre sus muchos atractivos están sus edificios históricos, las orillas del río Danubio, su intensa y rica vida cultural, además de sus 80 fuentes geotermales (forman el mayor sistema subterráneo de agua termal en el mundo), su sinagoga (la segunda mayor del mundo) o el edificio del Parlamento (el tercero mayor del mundo).

No sorprende, pues, que Budapest esté entre las 40 ciudades del mundo más populares en cuanto a número de visitantes.

MAPA BUDAPEST -

Aunque Budapest es una ciudad grande, lo cierto es que muchos de sus puntos de interés son fácilmente accesibles yendo a pie, aunque posiblemente al final del día habremos andado unos cuantos kilómetros. Por ello, y porque en algunas zonas abundan las calles adoquinadas, recomendamos vestir zapatos cómodos.

En cualquier caso, también hay , formado por metro, autobuses urbanos, tranvías y trolebuses que gestiona la empresa BKV, el cual permite llegar a cualquier rincón de la ciudad. Si uno planea utilizar mucho el transporte público (no fue nuestro caso), es mejor comprar tarjetas multiviaje, mucho más baratas que los billetes sencillos. Otras formas de transporte público son el funicular que sube al castillo de Buda o el barco que va de Boráros tér a Rómaifürdo (al parecer sólo funciona de mayo a septiembre y realiza hasta 8 paradas intermedias), aunque en ambos casos no valen los bonos de viaje BKV.

Patrimonio de la HumanidadBudapest, incluyendo las orillas del Danubio, el barrio del Castillo de Buda y la Avenida Andrássy, fue declarada Pa- trimonio de la Humanidad por la Unesco en 2002 por el hecho de conservar vestigios de monumentos que han ejercido una gran influencia en la arquitectura de diversas épocas, creando un paisaje urbano que es uno de los más bellos del mundo.

• Puentes de Budapest. En Budapest hay un total de 8 puentes sobre el Danubio que unen las orillas de Buda y Pest. Cada uno de ellos tiene su propia historia y carácter, por lo que han pasado a ser una atracción turística más de la ciudad.

Vista nocturna del famoso Puente de las Cadenas

Vista nocturna del famoso Puente de las Cadenas

De todos ellos el más antiguo y famoso es el Puente de las Cadenas (Széchenyi Lánchíd), abierto al tráfico en 1849 y siendo desde entonces, sin ninguna duda, el símbolo de Budapest, ya que es el más bonito y fotografiado de todos, especialmente con iluminación nocturna. Vale la pena recorrerlo a pie por las vistas.

Otro bonito puente es el Puente de la Libertad (Szabadság híd), construido en 1894 e inaugurado por el emperador Francisco José en 1896 para conmemorar el milenario del establecimiento del pueblo magiar en la zona.

Igualmente destacable es el Puente Elizabeth (Erzsébet híd), llamado así en honor a la emperatriz Sissi. Fue inaugurado en 1903 y hasta 1926 fue el puente colgante con el mayor arco del mundo. En el año 1945 fue destruido por las tropas alemanas, pero a diferencia de los otros puentes de Budapest, que fueron reconstruidos, este fue hecho completamente nuevo, por lo que el actual tiene poco que ver con el original.

El resto de son el Puente Megyeri, el Puente Arpad, el Puente Margaret, el Puente Petofi y el Puente Lagymanyosi.

• Cosas a ver en Buda. La zona de Buda está en la orilla oeste del Danubio y aquí se concentran buena parte de los puntos de interés de la ciudad más importantes para el visitante, tanto desde el punto de vista histórico como cultural.

El conocido como Barrio del Castillo (Várhegy en húngaro), situado sobre una colina en la zona de Buda, fue a partir del s. XIII el refugio de los pobladores de la zona (posteriormente también de la corte real húngara) para poderse defender mejor de ataques extranjeros. Es una zona pequeña y compacta que se puede recorrer perfectamente a pie. Y para subir hasta ella se puede hacer caminando por estrechas calles o siguiendo un camino entre jardines junto a la vía del funicular. También se pueden tomar los autobuses 16 o 16A, aunque la opción más espectacular, pero también más cara, es tomar el funicular, llamado Budavári Sikló que sube desde la plaza Adam Clark, frente al puente de las Cadenas, hasta el Bastión de los Pescadores. El precio del trayecto es de 840 Ft sólo ida o 1.840 Ft ida/vuelta. Para bajar de la colina recomendamos hacerlo a pie por la escalera que arranca justo al lado del inicio del funicular, ya que en el fácil camino de bajada tendréis grandes vistas.

En esta colina destaca el Castillo de Buda (también llamado Palacio Real), el cual es visible desde todo Budapest. En su forma actual fue construido en el s. XVIII, en estilo barroco, y ampliado a finales del s. XIX. Fue la residencia del emperador austro-húngaro Franz Joseph, así como de varios archiduques de los Habsburgo. El palacio quedó bastante destruido durante la II Guerra Mundial a causa de un incendio, ardiendo buena parte de su mobiliario y suntuosa decoración (lo que vemos ahora es una reconstrucción simplificada). Actualmente el palacio alberga el , la y la .

Paseando por los alrededores del enorme palacio podemos ver diversas estatuas y fuentes, algunas de ellas espectaculares como la Fuente Matías, la estatua ecuestre del Príncipe Eugenio de Savoya, y otras.

En el Barrio del Castillo también encontramos el Bastión de los Pescadores, una espectacular terraza de estilo neogótico y neorrománico de finales del s. XIX, situada junto a la Iglesia de Matías, con grandes vistas sobre el río Danubio y la zona de Pest. Se paga una entrada para acceder a su terraza superior, pero creemos que no vale la pena porque son más o menos las misma vistas que desde la terraza inferior, de acceso gratuito.

La , por su parte, es una iglesia neogótica (en reconstrucción en las fechas de nuestra visita) cuya torre espiral es visible desde toda la ciudad. Entre la iglesia y el Bastión hay una gran estatua ecuestre en bronce de Esteban I de Hungría. Aparte de esto hay algunos otros museos para quien tenga más tiempo y ganas: el Museo de la Música, el Museo Militar, el Museo de Farmacia, etc. Y en cualquier caso, vale la pena callejear hasta llegar al extremo norte de la colina para luego volver por otras calles y completar así un recorrido circular.

• Cosas a ver en Pest. La zona de Pest, situada en la orilla este del Danubio, aglutina la parte moderna, comercial y de negocios de la ciudad de Budapest y, a diferencia de la de Buda, es completamente llana.

Vista lateral del Parlamento y el río Danubio

Vista lateral del Parlamento y el río Danubio

El húngaro, situado en la plaza Kossuth Lajos, junto al río Danubio, no tiene pérdida, ya que es el más grande de Europa. Fue construido en estilo neogótico entre 1880 y 1902 y está inspirado en el edificio londinense del Parlamento inglés. La verdad es que su aspecto exterior es realmente espectacular y no solo por sus enormes dimensiones. Y en su interior, bajo la cúpula del edificio, se exponen las Joyas de la Corona húngara.

Sólo es posible visitar su interior mediante un tour guiado (gratuito para ciudadanos de la Unión Europea, pero recordad llevar un pasaporte o DNI que lo demuestre). Las visitas guiadas se llevan a cabo en unas horas determinadas y las entradas se obtienen para el mismo día a partir de las 8 de la mañana, pero conviene estar pronto en la cola porque no es raro que se agoten pronto (ir a la entrada X, en el lado del edificio opuesto al río). Conviene ir con cuidado porque no hay indicaciones claras y, sobre todo, hay que ignorar a personas que suelen estar en las inmediaciones del Parlamento ofreciendo visitas guiadas o entradas a precios astronómicos.

Paseando por la orilla del Danubio, entre las plazas Kossuth y Széchenyi/Roosevelt, unos 300 m. al sur del Parlamento, podemos ver el Memorial de los Zapatos en el Danubio, formado por varios zapatos de metal situados junto a la orilla del Danubio con el objeto de honrar aquellos judíos que fueron ejecutados y arrojados al río por una milicia fascista en 1944 y 1945.

La Basílica de San Esteban fue construida en estilo neoclásico entre 1851 y 1905 en honor al primer rey húngaro. Con 96 metros de altura es el edificio más alto de Budapest, juntamente con el edificio del Parlamento. En su interior podemos ver notables mosaicos, así como otras interesantes obras de arte. El detalle gore de la visita lo encontramos en una capilla lateral, donde se conserva momificada dentro de una urna de cristal la mano derecha de San Esteban. Y pagando 500 Ft se puede subir hasta lo alto de una de las dos torres de la basílica, desde donde disfrutamos de magníficas vistas de 360º sobre la ciudad. Por todo ello no sorprende que esta iglesia esté entre los lugares más visitados de Budapest.

La (c/ Dohány, 2-8). Esta impresionante y bonita sinagoga es la mayor de Europa y tiene unas carac- terísticas únicas, tanto por su gran tamaño como por sus dos cúpulas en forma de bulbo, muy atípicas en un templo judío. En la parte posterior del templo hay un memorial dedicado a las víctimas del Holocausto. El museo está junto a la sinagoga.

La Avenida Andrássy es un importante e icónico bulevar de Budapest que fue creado en 1872, inspirado en la parisina Champs-Élysées, y une las plazas Erzsébet y Hosök. Vale mucho la pena recorrerla de principio a fin para admirar sus mansiones de estilo neo-renacentista y las preciosas fachadas de muchos de sus edificios. En la actualidad está ocupada por numerosos comercios, oficinas, teatros, embajadas, boutiques de lujo, así como restaurantes y cafés de nivel.

Interior de la Ópera de Budapest

Interior de la Ópera de Budapest

Precisamente en el nº 22 de la Av. Andrássy está el edificio de la , el cual fue construido en estilo neo-renacentista y barroco e inaugurado en 1884. Por él han pasado artistas muy importantes del mundo de la ópera, del ballet y la música clásica, como Gustav Mahler o Otto Klemperer, entre otros muchos. En su interior podemos ver una rica ornamentación que incluye pinturas y esculturas de los mejores maestros húngaros, que unido a su belleza y a su perfecta acústica hacen de él uno de los mejores teatros de ópera de todo el mundo.

Se puede visitar el edificio de la Ópera con un tour guiado (en varios idiomas, entre ellos el español), pero nosotros recomendamos asistir a uno de sus espectáculos y aprovechar la ocasión para ver el teatro por dentro. La temporada de espectáculos va de septiembre a finales de junio e incluye conciertos, ópera y ballet. El precio lógicamente depende de la categoría del espectáculo, del día de la función (más caro en fines de semana y festivos) y de la localidad escogida, pero en cualquier caso es bastante más barato que el equivalente en nuestros teatros de ópera. Debido a la gran demanda que tienen muchas de sus representaciones, es muy importante reservar con bastante antelación (incluso meses) para asegurar las entradas. Se pueden comprar las entradas en el mismo edificio de la Ópera, en un lateral de la planta baja, o también (la web presenta un mapa informativo del aforo y se puede pagar con tarjeta Visa).

Para los interesados en la música, aparte de ir a la Ópera, se puede visitar también la (Vörösmarty út. 35, en Pest), una reconstrucción del lugar donde vivió, entre 1881 y 1886, el más famoso de todos los compositores húngaros. Se pueden ver instrumentos originales, mobiliario, libros, recuerdos y objetos personales de Franz Liszt. También se puede visitar la (Csalán út. 29, algo lejos del centro, en Buda), donde vivió este gran compositor húngaro a partir de 1924.

De vuelta al centro de Pest, en el extremo nordeste de Andrássy se encuentra el (Városliget), un parque público con una superficie de 1.2 km² al cual se accede a través de Hosök tere o plaza de los Héroes. Además de ser un sitio muy agradable para pasear sin prisas, en él hay también algunas cosas interesantes por ver, con el aliciente de que hasta aquí no suelen llegar los tours.

A este parque se puede llegar desde el centro en metro hasta la estación Hosök tere (línea amarilla) o andando por la avenida Andrássy. En ambos casos llegamos a la Plaza de los Héroes, el principal punto de entrada al parque. En el centro de la plaza destaca el Monumento Millennium y a los lados el impresionante y el (Mucsarnok).

Ya en el interior del parque encontramos el espectacular Castillo Vajdahunyad, copiado en gran parte de otro con el mismo nombre en la Transilvania rumana. También encontramos aquí el Zoológico Municipal y el Jardín Botánico, el (Vidám Park, con una zona separada para niños pequeños), el famoso (abierto en 1879 y en el mismo edificio actual desde 1894), los o el , entre otras muchas cosas. De todos modos, ya sólo por pasear por este bonito parque vale la pena venir hasta aquí.

Castillo Vajdahunyad y el Parque de la Ciudad

Castillo Vajdahunyad y el Parque de la Ciudad

• Baños termales en Budapest. Ir al menos a uno de los numerosos baños termales de Budapest es casi un obligación en toda visita a la ciudad. Ya los romanos empezaron a disfrutar de sus aguas curativas, pero fue bajo la ocupación turca, y posteriormente en la época de los Habsburgos, cuando la cultura del baño se desarrolló más, estando aún hoy algunos de esos baños en funcionamiento.

Es recomendable llevar traje de baño, pero dependiendo del lugar o de si es mixto o no, es posible bañarse desnudo. En la mayoría de ellos se pueden alquilar toallas, chanclas, albornoz e incluso el traje de baño. Y hay consignas donde dejar los objetos de valor.

Nosotros fuimos a los , un complejo termal que ocupa un precioso edificio de estilo Art Nouveau, construido entre 1912 y 1918. Las piscinas están decoradas con bonitos mosaicos. Este es quizás el complejo más conocido de Budapest (aquí se rodó un antiguo anuncio de Danone que muchos, y sobre todo muchas, recordaréis), pero también de los más caros. Los precios para poder bañarse y usar las instalaciones empezaban a partir de 3.500 Ft/adulto en el momento de nuestra visita (los fines de semana es algo más caro). El acceso a la piscina grande es mixto, pero otras secciones son separadas para hombres y mujeres. Estos baños están situados en la calle Kelenhegyi nº 4, en Buda, muy cerca del Puente de la Libertad (se puede llegar con los tranvías 18, 19, 47 y 49, o con los autobuses 7, 7A y 86).

Pero hay otros baños termales en Budapest que pueden ser igualmente recomendables. Por ejemplo, los (Állatkerti krt. 11, en el Parque de la Ciudad, en Pest), construidos en 1913 de estilo neo-barroco y con unas instalaciones termales que son de las mayores de Europa. También aquí hay secciones mixtas y otras separadas para hombres y mujeres.

Los (Döbrentei tér 9, en Buda, cerca del Puente Elizabeth) fueron construidos en 1550, durante la época de dominación otomana, y aún retiene muchos elementos de los baños turcos, como una típica cúpula turca sobre una piscina octogonal. Los precios aquí son bastante más baratos que en los anteriores. Los lunes, miércoles, jueves y viernes son sólo para hombres y el martes sólo para mujeres, mientras que los fines de semanas son de acceso mixto.

Otros complejos históricos son los (Frankel Leó utca 25-29, cerca del Puente Margarita, en Buda), Baños Rácz (Hadnagy út 8-10, en Buda) o los Baños Király (Fo ut. 82-84, metro Batthyány tér, en Buda) entre muchos otros. Y si, por contraste, queréis unos baños con unas instalaciones ultramodernas y lujosas entonces hay que ir al , situado en la parte norte de la isla Margarita (Margitsziget) sobre el Danubio (tomar autobús 26 desde la estación de tren Nyugati).

• Cafés históricos de Budapest. Desde siempre Budapest ha tenido tanto renombre por sus cafés como la mismísima Viena. De hecho, a principios del s. XX llegó a tener más de 500 cafés, muchas veces frecuentados por escritores, poetas y artistas. Tras el paréntesis de la época comunista, en la que muchos de ellos desaparecieron, en las últimas décadas han vuelto a aparecer en gran número. La mayoría se concentran en Pest, aunque en Buda también hay unos cuantos.

De los cafés históricos destacamos el (Szentháromság ut. 7, en el Barrio del Castillo de Buda), que fue abierto en 1827 y es el más antiguo de Budapest. Es pequeño y puede ser difícil encontrar mesa porque suele estar abarrotado de turistas. Otro gran clásico de Budapest es el (Vörösmarty tér 7, en Pest), abierto en 1858. En los últimos 20 años ha recobrado el lustre y estilo de época de sus inicios, por lo que vale la pena pasear por sus salas. Es famoso además por sus pasteles y bombones. Tiene una gran terraza que da a la super-céntrica plaza Vörösmarty y es usual verla atestada de turistas a cualquier hora, a pesar de que los precios son caros tal como se espera de un sitio así. Otros cafés clásicos de la ciudad son el (Erzsébet körút 9-11, Pest, en la planta baja del hotel New York Palace), (Károlyi Mihály ut. 9, en Pest), (Andrássy út 70, Pest) o el (Andrássy út 29, delante de la Ópera, en Pest), entre otros.

Y EL VIAJE SE ACABA...

Para ir a la terminal 2 del aeropuerto Liszt Ferenc de Budapest desde la ubicación de nuestro hotel, en Buda, empezamos por ir andando hasta la cercana plaza Batthyány, donde tomamos el metro (línea roja M2) en la parada de Batthyány tér hasta la de Deak Ferenc tér (2 paradas). Aquí cambiamos a la línea azul M3 y tomamos el ramal sur hasta la última parada, Köbánya-Kispest (10 paradas).

Al descender en Köbánya-Kispest subimos por unas escaleras que hay al final del andén y que conducen a una pasarela sobre las vías que desembocan en una explanada asfaltada donde esperan varios autobuses. Compramos el billete para ir al aeropuerto (320 Ft cada uno) y subimos al autobús 200E. Poco después salió el autobús y en pocos minutos ya estábamos ante la terminal T2 (de hecho el autobús 200E para en las terminales 1 y 2 del aeropuerto Liszt Ferenc).

Antes de embarcar en nuestro vuelo de hacia Barcelona aprovechamos para cambiar a euros los pocos florines que nos quedan. Tras un tranquilo vuelo de 2 horas y 5 minutos aterrizamos en Barcelona.



Related news


Fotos de modelos coreanas
Fotos de un rio contaminado
Fotos de paisajes bellos
Fotos de rebelde brasil
Ver fotos de figuras geometricas
Fotos de modelos colombianas en ropa intima
Fotos de facebook desnudas
Paola de lieja fotos
Back to Top